El reciclaje químico descompone el plástico a nivel molecular para recuperar sus componentes básicos, en lugar de fundirlo y volver a darle forma como hace el reciclaje mecánico. Esa diferencia permite tratar residuos sucios, mezclados o degradados que hoy terminan en vertedero. No sustituye al reciclaje mecánico: lo complementa y cubre la fracción que este no puede aprovechar.

Por qué el reciclaje mecánico no llega a todo el plástico

En el reciclaje mecánico el plástico se clasifica, se lava, se tritura y se funde para fabricar granza. Consume poca energía y funciona bien con flujos limpios y homogéneos, como las botellas de PET.

El problema aparece con el resto. Hay plásticos que el reciclaje mecánico no puede procesar o que procesa con pérdida de calidad:

  • Films finos y envases flexibles, que se enredan en las líneas y aportan poco material útil.
  • Envases multicapa, que combinan varios polímeros o plástico con aluminio y papel.
  • Residuos contaminados con restos orgánicos, aceites o etiquetas difíciles de separar.
  • Plástico que ya ha pasado varios ciclos de reciclado, cuyas cadenas se han acortado y han perdido propiedades.

Esa fracción acaba como rechazo, con destino a vertedero o incineración, dos salidas cada vez más caras.

Qué es el reciclaje químico de plásticos

El reciclaje químico de plásticos agrupa las tecnologías que rompen las cadenas de polímeros mediante calor, presión o reactivos. El resultado no es granza, sino moléculas más pequeñas: monómeros, hidrocarburos líquidos o gas de síntesis. Esas moléculas pueden volver a la industria química como materia prima para fabricar plástico nuevo u otros productos, o usarse con fines energéticos.

Al trabajar a nivel molecular, tolera mejor la mezcla de polímeros y la suciedad, y el plástico obtenido no arrastra la degradación de ciclos anteriores. A cambio, requiere más energía que el reciclaje mecánico y una trazabilidad rigurosa para monetizar el producto.

Las tres vías principales del reciclaje químico

Cada tecnología acepta un residuo distinto y genera un producto distinto.

Pirólisis

La pirólisis de residuos plásticos calienta el material en ausencia de oxígeno. Sin oxígeno no hay combustión: las cadenas largas se rompen en fracciones más cortas. Se obtienen tres productos: un aceite de hidrocarburos, un gas y un residuo sólido carbonoso o char.

Es la vía más adecuada para poliolefinas (polietileno y polipropileno) y para mezclas de plásticos sin separar, que son precisamente la mayor parte del rechazo. Su límite es que el aceite suele necesitar un tratamiento posterior antes de entrar en un cracker de la industria petroquímica. Puedes ver el detalle de cada salida en qué productos genera la pirólisis y para qué sirven.

Gasificación

La gasificación trata el residuo a alta temperatura con una cantidad controlada de oxígeno o vapor, insuficiente para quemarlo por completo. El producto principal es un gas de síntesis compuesto sobre todo por hidrógeno y monóxido de carbono, que puede servir para producir metanol, otros químicos o energía.

Admite residuos muy heterogéneos, incluso con fracciones no plásticas. A cambio, exige instalaciones de gran escala y una limpieza exigente del gas, y la vuelta a plástico nuevo requiere varios pasos intermedios.

Despolimerización y solvólisis

La despolimerización química usa disolventes y reactivos (agua, alcoholes, glicoles) para revertir la reacción con la que se fabricó el polímero y recuperar sus monómeros. Se conoce también como solvólisis, y sus variantes incluyen la glicólisis, la metanólisis o la hidrólisis.

Funciona muy bien con polímeros de condensación como el PET o algunas poliamidas, y produce monómeros de alta pureza. Su límite es que necesita flujos relativamente puros de un único polímero, así que no resuelve el problema del plástico mezclado.

Reciclaje químico frente a mecánico: comparativa

Criterio Reciclaje mecánico Reciclaje químico
Principio Fundir y remodelar el polímero Romper el polímero en moléculas más pequeñas
Residuo admitido Limpio, clasificado y de un solo tipo Mezclado, contaminado o multicapa (según tecnología)
Producto Granza reciclada Aceite, gas de síntesis, monómeros
Calidad tras varios ciclos Se degrada en cada ciclo Equivalente a material virgen tras refinado
Consumo energético Bajo Mayor, por el aporte de calor o reactivos
Contacto alimentario Solo con procesos autorizados y flujos muy controlados Posible a partir de monómeros o materia prima purificada

No se trata de elegir: el mecánico debe aprovechar todo lo que pueda y el químico, tratar lo que el mecánico rechaza.

Calidad apta para contacto alimentario

El contacto con alimentos es uno de los cuellos de botella del plástico reciclado. El Reglamento (UE) 2022/1616 regula los materiales de plástico reciclado destinados a estar en contacto con alimentos y exige procesos autorizados y controlados. En la práctica, el material reciclado mecánicamente con calidad alimentaria es escaso fuera del PET.

El reciclaje químico ofrece otra vía. Cuando el plástico se descompone en sustancias de partida, esas sustancias se tratan como cualquier monómero o materia prima: deben figurar en la lista de la Unión del Reglamento (UE) n.º 10/2011 y no deben contener moléculas ni contaminantes procedentes del residuo. Si se cumplen esas condiciones, el plástico resultante puede usarse en envases alimentarios. Esto lo hace especialmente relevante para poliolefinas como el polipropileno o el polietileno, donde casi no hay alternativa mecánica de grado alimentario.

El papel del reciclaje químico en el PPWR

El Reglamento (UE) 2025/40 relativo a los envases y residuos de envases, conocido como PPWR, se publicó en el Diario Oficial el 22 de enero de 2025, entró en vigor el 11 de febrero de 2025 y se aplica con carácter general desde el 12 de agosto de 2026.

Objetivos de contenido reciclado para 2030 y 2040

Su artículo 7 fija porcentajes mínimos de contenido reciclado posconsumo en la parte plástica de los envases:

  • Envases sensibles al contacto fabricados principalmente con PET: 30 % en 2030 y 50 % en 2040.
  • Envases sensibles al contacto de plásticos distintos del PET: 10 % en 2030 y 25 % en 2040.
  • Botellas de plástico de un solo uso para bebidas: 30 % en 2030 y 65 % en 2040.
  • Resto de envases de plástico: 35 % en 2030 y 65 % en 2040.

Cumplir los objetivos de envases sensibles al contacto distintos del PET con material reciclado mecánicamente es difícil, porque ese material escasea. Ahí es donde el reciclaje químico tiene más espacio.

Balance de masas: cómo se cuenta el contenido reciclado

En una planta química, el aceite de pirólisis se mezcla con materia prima fósil en las mismas unidades. No es posible separar físicamente qué molécula procede del residuo. Por eso se usa el balance de masas: un sistema contable que registra cuánto material reciclado entra y lo asigna a los productos que salen, con verificación a lo largo de la cadena de custodia.

La Comisión ha empezado a fijar las reglas. Para las botellas de bebidas de un solo uso de la Directiva (UE) 2019/904, ha adoptado en 2026 una decisión de ejecución que aplica el enfoque denominado de exclusión del uso como combustible: el material que se convierte en combustible o se pierde en el proceso no cuenta como contenido reciclado. Además, exige verificación anual por terceros en las etapas más complejas, como el reciclaje químico. Para el PPWR, la Comisión debe aprobar antes de que acabe 2026 el acto de ejecución que establecerá la metodología de cálculo y verificación del contenido reciclado.

La consecuencia práctica es clara. La normativa europea solo considera reciclado lo que vuelve a convertirse en material. La fracción que se destina a combustible es valorización, no reciclado. Los esquemas de certificación como ISCC PLUS y los créditos ambientales son la herramienta para demostrar ese recorrido ante el comprador.

Cómo lo resuelve Nantek

Nantek aplica la pirólisis térmica sin catalizadores, con agentes reactivos de desarrollo propio. Su proceso admite plástico mezclado sin separación previa por tipos, que es justo la fracción que el reciclaje mecánico rechaza. La tecnología se ha validado desde 2022 en su planta industrial del Puerto de Bilbao con plásticos de distintas procedencias.

Ofrece plantas modulares de 1.500 a 16.000 toneladas al año dentro de un modelo integral: EPC llave en mano con alcance y precio cerrados, financiación estructurada de hasta el 70 %, O&M con control remoto y software propio, compra garantizada del 100 % del producto con contratos a largo plazo y gestión de certificaciones de créditos ambientales, con cesión de parte del beneficio neto al cliente.

Nantek muestra en su web las certificaciones ISCC, ISCC PLUS y CGN, y cuenta con registro ECHA. En Córdoba ha firmado en 2025 un acuerdo con Sadeco y el Ayuntamiento: una primera fase de 16.000 t/año con una inversión de 22 M€ y una ampliación prevista hasta 54.000 t/año, con 65 M€ en total. Trabaja con vertederos y grandes gestores, industria con residuo cautivo y administraciones.

Si quieres ver qué plantas y proyectos hay hoy, consulta el mapa del reciclaje químico en España; y para el impulso regulatorio, el PPWR y el contenido reciclado en envases.

Preguntas frecuentes sobre el reciclaje químico

¿El reciclaje químico sustituye al reciclaje mecánico?

No. Son complementarios. El mecánico es más eficiente para plástico limpio y clasificado; el químico trata la fracción mezclada, sucia o degradada que el mecánico no puede aprovechar.

¿La pirólisis es reciclaje químico?

Sí, es una de sus tecnologías principales. Pero solo la parte del producto que vuelve a convertirse en materia prima para nuevos materiales cuenta legalmente como reciclado. La que se usa como combustible se considera valorización energética.

¿Puede el plástico reciclado químicamente usarse en envases alimentarios?

Sí, si las sustancias obtenidas cumplen el Reglamento (UE) n.º 10/2011 y no contienen contaminantes procedentes del residuo. Es una de sus principales ventajas frente al reciclaje mecánico en poliolefinas.

¿Qué es el balance de masas?

Es un método contable y verificado que asigna a los productos finales la cantidad de material reciclado que ha entrado en un proceso, cuando ese material se mezcla con materia prima fósil y no puede separarse físicamente.

¿Cuenta el reciclaje químico para los objetivos del PPWR?

El PPWR prevé que la Comisión fije por acto de ejecución cómo calcular y verificar el contenido reciclado. Para las botellas de bebidas, la Comisión ya ha adoptado reglas que admiten el reciclaje químico mediante balance de masas, excluyendo la fracción destinada a combustible.

Si gestionas rechazo plástico que hoy pagas por eliminar, podemos estudiar si encaja en una planta de reciclaje químico. Escríbenos y analizamos la viabilidad de tu residuo.