La pirólisis de residuos plásticos se ha convertido en una de las vías más sólidas para resolver un problema que el reciclaje tradicional no consigue abordar: qué hacer con el plástico que no puede reciclarse mecánicamente y que hoy termina en el vertedero o en la incineradora. En esta guía explicamos qué es la pirólisis, cómo funciona paso a paso, qué plásticos admite, qué productos genera y por qué la normativa europea la está colocando en el centro de la gestión de residuos.

Qué es la pirólisis

La pirólisis es un proceso de descomposición térmica en ausencia de oxígeno. El término viene del griego pyro (fuego) y lysis (separación): se usa el calor para romper una materia en compuestos más simples. Como no hay oxígeno, el material no arde. En lugar de quemarse, sus moléculas se fragmentan.

Aplicada a los plásticos, la pirólisis rompe las largas cadenas de polímero (polietileno, polipropileno, poliestireno…) en hidrocarburos más cortos. El resultado es un aceite de pirólisis de composición parecida a las fracciones del petróleo, un gas combustible y una pequeña fracción sólida carbonosa llamada char. Dicho de forma sencilla: devuelve el plástico a un estado similar al de la materia prima de la que salió.

Por eso la pirólisis se clasifica dentro del reciclaje químico, a diferencia del reciclaje mecánico, que tritura y refunde el plástico sin cambiar su estructura química. Si quieres profundizar en esa diferencia, la explicamos en qué es el reciclaje químico y en qué se diferencia del mecánico.

Cómo funciona la pirólisis de plásticos, paso a paso

Aunque cada tecnología tiene sus particularidades, una planta de pirólisis de residuos plásticos sigue siempre una secuencia parecida:

  1. Recepción y preparación del residuo. El plástico llega en balas o a granel. Se tritura para homogeneizar el tamaño y se retiran los elementos que no deben entrar al reactor, como metales o piedras.
  2. Alimentación al reactor. El material entra en un reactor estanco, sin oxígeno, donde se calienta de forma controlada.
  3. Craqueo térmico. Habitualmente entre 400 y 600 °C, las cadenas de polímero se rompen y el plástico pasa a estado vapor.
  4. Condensación. Los vapores se enfrían y la mayor parte se condensa como aceite de pirólisis. La fracción que no condensa es el gas de pirólisis.
  5. Aprovechamiento del gas. El gas suele reutilizarse como combustible para calentar el propio reactor, lo que reduce el consumo energético externo de la planta.
  6. Retirada del sólido. El residuo carbonoso (char) se extrae del reactor para su gestión o aprovechamiento.

La temperatura, el tiempo de residencia del material en el reactor y la velocidad de calentamiento determinan qué proporción de cada producto se obtiene. A más temperatura, en general, aumenta la producción de gas. Afinar esas variables es lo que distingue una tecnología rentable de una que no lo es.

Tipos de pirólisis

  • Pirólisis lenta: calentamiento progresivo y tiempos de residencia largos. Favorece la fracción sólida. Es la más habitual con biomasa.
  • Pirólisis rápida: calentamiento muy rápido y tiempos cortos. Maximiza la fracción líquida, que es la que interesa cuando el objetivo es obtener aceite a partir de plástico.
  • Pirólisis térmica frente a catalítica: en la catalítica se añade un catalizador para orientar las reacciones hacia determinados productos. La térmica prescinde de él, lo que simplifica la operación y evita el coste y el desgaste del catalizador.

Qué plásticos se pueden tratar por pirólisis

No todos los plásticos se comportan igual en el reactor. Los que mejor rendimiento dan son las poliolefinas y el poliestireno, que en conjunto forman la mayor parte del plástico de envase y del rechazo de las plantas de clasificación:

  • Polietileno (PE, de alta y baja densidad): film, bolsas, envases flexibles. Muy buen rendimiento en aceite.
  • Polipropileno (PP): tapones, envases rígidos, embalaje industrial. Muy buen rendimiento.
  • Poliestireno (PS): bandejas, envases de un solo uso, poliestireno expandido. Es de los que más aceite producen.

Hay dos plásticos que conviene limitar en la alimentación:

  • PET: rinde muy poco aceite por pirólisis y además tiene un buen circuito de reciclaje mecánico, por lo que no tiene sentido desviarlo.
  • PVC: contiene cloro, que genera compuestos corrosivos durante el proceso. Su presencia debe controlarse.

La gran ventaja de la pirólisis es que admite mezclas de plásticos y residuos sucios o multicapa que el reciclaje mecánico rechaza: envases con restos orgánicos, films combinados con otros materiales, plástico agrícola o el rechazo final de las plantas de selección. Es precisamente el flujo que hoy acaba en vertedero.

Qué se obtiene de la pirólisis: aceite, gas y char

Un proceso bien optimizado sobre poliolefinas puede convertir más de la mitad del peso del residuo en aceite. Los tres productos son:

  • Aceite de pirólisis (o aceite pirolítico): es el producto principal. Su valor está en que las petroquímicas pueden usarlo como materia prima para fabricar nuevos plásticos, sustituyendo parte del petróleo virgen. También puede refinarse hacia combustibles.
  • Gas de pirólisis: mezcla de hidrocarburos ligeros que se aprovecha como fuente energética en la propia planta.
  • Char: fracción sólida rica en carbono, minoritaria cuando el proceso está bien ajustado.

Detallamos sus características y usos en aceite de pirólisis, gas y char: qué productos genera la pirólisis y para qué sirven.

Pirólisis, incineración y vertedero: en qué se diferencian

Vertedero Incineración Pirólisis
Qué ocurre con el plástico Se entierra Se quema con oxígeno Se descompone sin oxígeno
Producto Ninguno Calor y electricidad, cenizas Aceite, gas y char
¿Vuelve a la cadena de valor? No No como materia Sí, como materia prima
Encaje regulatorio Cada vez más limitado Valorización energética Reciclaje químico

La diferencia clave es que la incineración destruye el material para obtener energía, mientras que la pirólisis lo recupera como materia prima. Lo desarrollamos en pirólisis vs incineración: por qué valorizar no es lo mismo que quemar.

Por qué la pirólisis es clave ahora: el contexto normativo

Tres factores están cambiando la economía del residuo plástico:

  • Directiva (UE) 2018/850 de vertederos: en 2035 como máximo el 10 % de los residuos municipales podrá depositarse en vertedero, con restricciones desde 2030 al vertido de residuos aptos para reciclaje o valorización. Lo analizamos en vertido cero en 2035: qué exige la UE y cómo prepararse.
  • Reglamento (UE) 2025/40 de envases (PPWR): en vigor desde febrero de 2025, obliga a que a partir de 2030 los envases de plástico incorporen un porcentaje mínimo de plástico reciclado, entre el 10 % y el 35 % según el polímero y el uso, y entre el 25 % y el 65 % en 2040. En los envases de poliolefinas en contacto con alimentos, el reciclaje mecánico difícilmente alcanza la calidad exigida, y ahí el reciclaje químico vía pirólisis resulta decisivo.
  • Coste creciente del vertido: tasas e impuestos por tonelada al alza que convierten el residuo en un pasivo financiero. Hacemos los números en cuánto cuesta no valorizar.

El resultado es una demanda creciente de aceite de pirólisis por parte de la industria petroquímica, que necesita materia prima reciclada certificada para cumplir sus objetivos. Esa trazabilidad se acredita mediante esquemas como ISCC PLUS, que explicamos en ISCC PLUS y créditos ambientales.

Ventajas y límites de la pirólisis

Ventajas

  • Trata el plástico que el reciclaje mecánico no puede aprovechar: mezclado, sucio o multicapa.
  • Devuelve el carbono del plástico a la cadena de valor en lugar de emitirlo o enterrarlo.
  • Reduce la ocupación de vertedero y alarga la vida útil de las celdas existentes.
  • Genera un producto con mercado y valor, no solo un servicio de eliminación.
  • Es parcialmente autosuficiente en energía gracias al aprovechamiento del gas.

Límites a tener en cuenta

  • Exige controlar la composición de entrada, especialmente el PVC.
  • La rentabilidad depende del volumen de residuo disponible, del precio de venta del aceite y de los costes evitados de vertido.
  • Requiere inversión en planta, permisos y un comprador estable para el producto.

Estos límites son sobre todo de modelo de negocio, no de tecnología. Por eso el éxito de un proyecto de pirólisis depende tanto de la financiación y del contrato de compra del aceite como del reactor. Lo explicamos en cómo se financia una planta de pirólisis.

Para quién tiene sentido una planta de pirólisis

La pirólisis de Nantek

Nantek opera desde 2022 una planta industrial en el Puerto de Bilbao, donde ha validado su tecnología con plásticos de distintas procedencias. Su proceso es de pirólisis térmica sin catalizadores, con agentes reactivos de desarrollo propio, y admite plástico mezclado sin necesidad de separarlo por tipos antes de entrar al reactor.

Sobre esa base, Nantek ofrece una gama de plantas modulares de 1.500 a 16.000 toneladas al año y un modelo integral que incluye ingeniería y construcción llave en mano, financiación estructurada, operación y mantenimiento, compra garantizada del aceite y gestión de los créditos ambientales. Su planta de Córdoba, desarrollada con Sadeco, procesará 16.000 toneladas anuales de residuo plástico en su primera fase.

Para el contexto regulatorio que está acelerando la demanda, lee nuestro análisis del PPWR y el contenido reciclado en envases y cómo funciona el balance de masas.

Preguntas frecuentes sobre la pirólisis

¿La pirólisis es lo mismo que quemar plástico?

No. La combustión necesita oxígeno y destruye el material. La pirólisis se hace sin oxígeno y descompone el plástico en aceite, gas y char que pueden volver a la industria.

¿A qué temperatura se hace la pirólisis de plásticos?

Normalmente entre 400 y 600 °C. La temperatura exacta depende del tipo de plástico y de si se busca maximizar el aceite o el gas.

¿La pirólisis contamina?

Al no haber combustión del residuo, no genera las emisiones propias de la incineración. Una planta bien diseñada trabaja en circuito cerrado y aprovecha su propio gas. Como cualquier instalación industrial, necesita autorización ambiental y control de emisiones.

¿Qué plásticos no sirven para la pirólisis?

El PET rinde muy poco aceite y es mejor reciclarlo mecánicamente. El PVC debe limitarse por su contenido en cloro.

¿Para qué sirve el aceite de pirólisis?

Principalmente como materia prima para que las petroquímicas fabriquen nuevos plásticos, sustituyendo petróleo virgen. También puede transformarse en combustibles.

¿Cuánto cuesta una planta de pirólisis?

Depende de la capacidad y del alcance del proyecto. En el modelo de Nantek, la financiación puede cubrir hasta el 70 % de la inversión y la venta del aceite está garantizada por contrato. Para una estimación sobre tu caso, contacta con el equipo de Nantek.

¿Tienes un flujo de residuo plástico y quieres saber si es viable para una planta de pirólisis? Solicita una evaluación del flujo, la viabilidad técnica y la estructura financiera en un solo paso.