No valorizar cuesta bastante más que la tarifa de entrada al vertedero. A cada tonelada de residuos municipales enterrada en un vertedero de no peligrosos se le suma un impuesto estatal de 40 euros (30 euros si es rechazo de tratamiento), que algunas comunidades ya han elevado muy por encima: Cataluña aplica 75 euros en 2026 y llegará a 95 euros en 2030. A eso hay que añadir la vida útil de celda que se consume y el riesgo regulatorio de una concesión que tendrá que cumplir el objetivo europeo de vertido en 2035.

De qué se compone el coste real del vertido por tonelada

El precio que aparece en la factura es solo una parte. Para comparar el vertido con cualquier alternativa hay que sumar todos los componentes, visibles y ocultos:

  • Canon o tarifa de entrada: lo que cobra la instalación por admitir el residuo. Lo fija cada titular, consorcio u ordenanza y varía mucho entre instalaciones, por lo que no existe una cifra única de referencia.
  • Impuesto estatal sobre el depósito de residuos en vertederos: creado por la Ley 7/2022 y aplicable desde el 1 de enero de 2023.
  • Incremento autonómico: las comunidades autónomas pueden elevar los tipos estatales para los residuos tratados en su territorio.
  • Transporte: depende de la distancia a la celda y crece cuando cierran instalaciones cercanas.
  • Vida útil de la celda: cada tonelada consume capacidad que ya no se recupera.
  • Riesgo regulatorio y de concesión: el coste de no llegar a los objetivos de vertido y de tener que invertir con prisas.
  • Coste de oportunidad: el valor que se pierde al enterrar un material que podía convertirse en producto.

El impuesto estatal: lo que fija la Ley 7/2022

El impuesto especial sobre el depósito de residuos en vertederos, la incineración y la coincineración es un tributo indirecto. Grava la entrega de residuos para su eliminación o valorización energética, y su finalidad declarada es desincentivar el vertido y la incineración en favor de la prevención, la reutilización y el reciclado.

Tipos estatales por tonelada

Estos son los tipos más relevantes para gestores de residuos municipales, según la Agencia Tributaria:

Destino Tipo de residuo Euros por tonelada
Vertedero de no peligrosos Residuos municipales 40
Vertedero de no peligrosos Rechazo de residuos municipales 30
Vertedero de no peligrosos Otros residuos eximidos de tratamiento previo (general) 15
Vertedero de no peligrosos Otro tipo de residuos (general) 10
Incineración de residuos municipales (D10) Residuos municipales / rechazo 20 / 15
Incineración de residuos municipales (R01) Residuos municipales / rechazo 15 / 10
Coincineración Residuos 0

Quién paga y cómo se liquida

El contribuyente es quien entrega los residuos. El gestor del vertedero actúa como sustituto: ingresa el impuesto y lo repercute. La base imponible es el peso de los residuos, en toneladas. La autoliquidación es trimestral. En el País Vasco y Navarra el impuesto se aplica dentro de los regímenes de concierto y convenio económico.

Un dato a vigilar: la ley incluyó una exención transitoria para residuos industriales no peligrosos depositados en vertederos propios, válida solo hasta el 1 de enero de 2026. Para la industria que todavía usa celda propia, ese colchón ya no existe.

Las comunidades autónomas pueden subirlo: el caso de Cataluña

El tipo estatal es un mínimo. La ley permite a las comunidades incrementarlo, y la que más lo ha hecho es Cataluña, que ya tenía un canon propio desde 2004. Su calendario actual, fijado por el Decreto-ley 3/2026, es este para residuos municipales destinados a vertedero o incineración:

Año Sin tratamiento previo (euros/t) Rechazo (euros/t)
2025 (desde abril) 70 52,50
2026 75 56,25
2027 80 60,00
2028 85 63,75
2029 90 67,50
2030 95 71,25
2031 100 75,00

El propio decreto fija cada tipo año a año hasta 2030 y el de 2031 en adelante: sube 5 euros por tonelada al año para el residuo sin tratamiento previo y 3,75 euros para el rechazo (puedes consultarlo en el texto publicado en el Butlletí Oficial del Parlament de Catalunya). En la práctica, el rango del impuesto sobre residuos municipales a vertedero en España va hoy de los 40 euros por tonelada del tipo estatal a los 75 euros de Cataluña. Antes de cualquier análisis conviene confirmar el tipo vigente en la comunidad donde está la instalación.

Por qué el coste seguirá subiendo hasta 2030

El calendario de vertido se estrecha

El Real Decreto 646/2020 limita los residuos municipales a vertedero al 40 % en 2025, al 20 % en 2030 y al 10 % en 2035. La Directiva (UE) 2018/850 fija ese 10 % en 2035 y pide que desde 2030 los Estados se esfuercen por no admitir residuos aptos para reciclado u otra valorización. Hay más contexto en qué exige la UE para el vertido cero en 2035.

El punto de partida es alto

Según la Comisión Europea, con datos de 2020, España depositaba en vertedero el 52 % de sus residuos municipales. Reducirlo exige que una parte creciente del residuo deje de ir a celda, y los instrumentos económicos son la palanca más directa para lograrlo.

Menos capacidad, más presión

Cuando una celda se agota y no se abre otra, el residuo viaja más lejos o se concentra en menos instalaciones. Ambas cosas presionan el coste por tonelada al alza.

Los costes que no aparecen en la factura

Vida útil de la celda

Para el titular de un vertedero, la capacidad autorizada es su activo principal. Cada tonelada de plástico de baja densidad ocupa un volumen que no se recupera y acerca la fecha de clausura. Abrir una celda nueva supone permisos, inversión y años de tramitación, si es que llega a autorizarse. Por eso el coste real de enterrar una tonelada incluye una parte del valor de esa capacidad perdida.

Riesgo de concesión

Muchas instalaciones funcionan bajo concesión o contrato con una administración que debe cumplir objetivos de vertido. Un concesionario que solo ofrece celda queda expuesto a cambios de condiciones, revisiones de contrato o la entrada de otro operador con capacidad de valorización. Llegar a 2030 sin alternativa debilita su posición.

Ingreso que se pierde

El plástico enterrado no genera ingresos. Valorizado, puede convertirse en productos con uso industrial, como se explica en aceite de pirólisis, gas y char, y en créditos ambientales certificados, que detallamos en ISCC PLUS y créditos ambientales.

Cómo calcular tu coste por tonelada

  1. Toma la tarifa de entrada que pagas o cobras hoy.
  2. Suma el impuesto aplicable en tu comunidad: 40 euros por tonelada como mínimo para residuos municipales, 30 para su rechazo.
  3. Añade el transporte medio por tonelada hasta la celda.
  4. Si eres titular de vertedero, asigna un valor a la capacidad consumida en función del coste de sustituirla.
  5. Proyecta los cuatro conceptos a 2030 con los incrementos ya aprobados.
  6. Multiplica por las toneladas anuales de rechazo plástico. Ese es el coste que una alternativa de valorización puede eliminar.

Ese mismo coste evitado, sumado a los ingresos por producto, es la base de la viabilidad de una planta, como se explica en cómo se financia una planta de pirólisis.

Cómo lo resuelve Nantek

Nantek convierte el rechazo plástico en producto mediante pirólisis de residuos plásticos. Opera una planta industrial en el Puerto de Bilbao desde 2022, donde ha validado su tecnología con plásticos de distintas procedencias. El proceso es de pirólisis térmica sin catalizadores, con agentes reactivos de desarrollo propio, y admite plástico mezclado sin separación previa por tipos.

  • Plantas modulares de 1.500 a 16.000 toneladas al año.
  • EPC llave en mano con alcance y precio cerrados.
  • Financiación estructurada de hasta el 70 %.
  • O&M con control remoto y software propio.
  • Offtake con compra garantizada del 100 % del producto mediante contratos a largo plazo.
  • Gestión de certificaciones de créditos ambientales, con cesión de parte del beneficio neto al cliente.

En Córdoba, Nantek firmó en 2025 un acuerdo con Sadeco y el Ayuntamiento para una primera fase de 16.000 toneladas al año (22 M€), con ampliación prevista hasta 54.000 toneladas al año y 65 M€ en total. Trabaja con vertederos y grandes gestores, industria con residuo cautivo y administraciones y concesionarios. Para operadores de celda, el enfoque está en pirólisis para vertederos y grandes gestores.

Preguntas frecuentes sobre el coste del vertido

¿Cuánto es el impuesto estatal de vertedero por tonelada?

40 euros por tonelada para residuos municipales en vertederos de no peligrosos y 30 euros para el rechazo de residuos municipales, según la Ley 7/2022 y la Agencia Tributaria.

¿Puede ser más alto en mi comunidad?

Sí. Las comunidades autónomas pueden incrementar los tipos. Cataluña aplica 75 euros por tonelada en 2026 a los residuos municipales sin tratamiento previo y 56,25 euros al rechazo.

¿Desde cuándo se paga?

Desde el 1 de enero de 2023, fecha de entrada en vigor del título de la Ley 7/2022 que regula los impuestos.

¿Quién paga el impuesto, el gestor o quien entrega el residuo?

Lo soporta quien entrega el residuo. El gestor del vertedero actúa como sustituto del contribuyente: lo ingresa y lo repercute.

¿La incineración se libra del impuesto?

No. La incineración de residuos municipales tributa entre 10 y 20 euros por tonelada según la operación y el tipo de residuo. La coincineración tiene tipo cero.

¿Cuál es el coste oculto más relevante para un vertedero?

La capacidad de celda. Cada tonelada consume vida útil que es cara y lenta de reponer, y adelanta la clausura de la instalación.

Si quieres saber cuánto te cuesta de verdad cada tonelada de rechazo plástico y cuánto podrías evitar, contacta con Nantek y hacemos el cálculo con tus datos.