El balance de masas (mass balance) es el método contable que permite atribuir contenido reciclado a un plástico nuevo cuando el aceite de pirólisis se ha procesado mezclado con materia prima fósil y ya no se puede separar. No sigue moléculas, sino cantidades: lo que entra como residuo plástico se asigna, con reglas y auditoría, a lo que sale. Desde julio de 2026 la UE tiene reglas propias para hacerlo en las botellas de PET, y el PPWR prepara las suyas para el resto de envases.
Por qué hace falta el balance de masas en el reciclaje químico
En el reciclaje mecánico la escama reciclada se puede seguir físicamente hasta la botella o el film. En el reciclaje químico eso no es posible.
El aceite de pirólisis entra en un cracker de vapor junto con nafta fósil. Ambas corrientes se mezclan, se rompen en moléculas pequeñas como etileno y propileno, y salen por las mismas tuberías. Nadie puede decir qué molécula viene del residuo y cuál del petróleo.
El balance de masas registra cuánto material reciclado ha entrado, descuenta las pérdidas y reparte esa cantidad entre los productos de salida. La lógica básica y los pasos para certificar una planta están en ISCC PLUS y créditos ambientales. Aquí vamos más allá: cadena de custodia, atribución y regulación europea.
Los cinco modelos de cadena de custodia según ISO 22095
La norma ISO 22095:2020 ordena los modelos de cadena de custodia según el grado de presencia física de la característica que se acredita, aquí el origen reciclado. En enero de 2026 se publicó la ISO 22095-2:2026, dedicada solo al balance de masas: límites geográficos y temporales, factores de conversión, método de porcentaje medio y método de créditos, y reglas de comunicación.
| Modelo | Cómo funciona | Vínculo físico con el residuo | Encaje en reciclaje químico |
|---|---|---|---|
| Preservación de identidad | Material separado y de origen concreto, lote a lote | Total | Poco práctico en un cracker |
| Segregación | Solo se mezcla con otro material certificado | Total | Exige unidades dedicadas |
| Mezcla controlada | Mezcla en proporción conocida que lleva cada producto | Proporcional en cada producto | Posible en etapas simples |
| Balance de masas | Mezcla física; asignación contable sin superar lo que entró | En el sistema, no en cada producto | El modelo habitual |
| Book and claim | Certificados desligados del producto | Ninguno | No acredita contenido reciclado |
ISCC PLUS admite segregación física, mezcla controlada y balance de masas, y dentro de este último distingue el porcentaje medio móvil y el método de créditos. Solo la mezcla controlada permite afirmar un porcentaje físico de reciclado en el producto.
Reglas de atribución: dónde está el debate
El balance de masas dice cuánto reciclado hay. La atribución decide a qué productos se asigna. De un cracker salen polímeros, químicos, combustibles y pérdidas, y la regla elegida cambia mucho el contenido que puede declarar cada uno.
Atribución proporcional
Todas las salidas reciben el porcentaje reciclado de la mezcla de entrada, también el combustible. Es la regla más simple y menos discutida, pero diluye el reciclado en productos que no son plástico.
Atribución libre o por créditos
El reciclado se asigna libremente a cualquier salida, dentro de unos límites. Es la más flexible y la más criticada, porque puede cargar reciclado a un polímero aunque parte del residuo haya acabado como combustible.
Exclusión del uso como combustible (fuel-use excluded o fuel-exempt)
Se descuenta lo que termina como combustible o como pérdida, y el resto se reparte entre las salidas que siguen siendo materiales. Es coherente con la definición legal de reciclado, que excluye la recuperación de energía.
Solo polímeros (polymers only)
Solo los polímeros pueden recibir reciclado; químicos y combustibles quedan fuera. Es la regla más restrictiva, defendida por parte del reciclaje mecánico y por algunas ONG.
La guía de balance de masas de ISCC PLUS, publicada a consulta en diciembre de 2025, recoge atribución libre, exclusión del combustible, proporcional y «trace-the-atom», y deja las reglas detalladas de exclusión del combustible para cuando la legislación esté fijada.
Qué ha decidido la UE: la Decisión de Ejecución (UE) 2026/1425
La Directiva (UE) 2019/904 de plásticos de un solo uso exige un 25 % de plástico reciclado en las botellas de bebidas de PET desde 2025 y un 30 % en todas las botellas de plástico desde 2030. El 30 de junio de 2026 la Comisión adoptó la Decisión de Ejecución (UE) 2026/1425, en vigor desde el 23 de julio de 2026. Sustituye a la Decisión 2023/2683 y fija por primera vez cómo calcular y verificar el contenido reciclado obtenido por reciclaje químico. Sus claves:
- Método «fuel-use excluded». Lo que se convierte en combustible o se pierde se descuenta. Cuenta como combustible también lo que se consume para dar energía al propio proceso.
- Salidas de doble uso. Las líquidas o gaseosas solo cuentan en la parte que se demuestre que sigue la vía del reciclado. Las sólidas, como el char, quedan fuera.
- Reasignación limitada. Exige un proceso químico viable, no superar la parte de material elegible que puede estar en esa salida y que entrada y salida no sean ambas polímeros.
- Balance por instalación. No se pueden transferir cantidades atribuidas entre plantas ni entre empresas. Periodo máximo de tres meses y saldo nunca negativo.
- Solo residuo posconsumo como material elegible.
- Verificación anual por tercero acreditado en las instalaciones que procesan material que no es polímero a la entrada y a la salida; cada tres años para pymes. Los certificados los reconocen todos los Estados miembros.
La decisión se limita al PET. Según el documento de trabajo de la Comisión, las reglas para el resto de botellas llegarán con el PPWR.
Qué está pendiente con el PPWR
El Reglamento (UE) 2025/40 fija contenidos mínimos de reciclado posconsumo en los envases de plástico, que analizamos en el artículo sobre el PPWR y el contenido reciclado en 2030. Se aplican desde el 1 de enero de 2030 o tres años después de la entrada en vigor del acto de ejecución sobre cálculo y verificación, lo que ocurra más tarde.
Ese acto, previsto en el artículo 7, apartado 8, no se ha adoptado todavía. La Comisión abrió una convocatoria de datos en agosto de 2026, cerrada el 16 de septiembre, y planifica la adopción en el cuarto trimestre de 2026. Cefic, en nombre de la industria química, pide mantener la exclusión del combustible pero permitir transferencias de créditos entre plantas.
Esquemas de certificación y declaraciones en cada transferencia
- ISCC PLUS: el más extendido en reciclaje químico. Con el método de créditos, periodo máximo de tres meses y sin saldo negativo. Admite transferencias entre plantas del mismo grupo, en el mismo país o en países vecinos y con el mismo producto.
- REDcert²: esquema alemán para la industria química que cubre materiales reciclados de origen fósil con su propio balance de masas.
En la práctica, la cadena de custodia ISCC PLUS, y de forma parecida la de REDcert², sigue estos pasos:
- El gestor documenta el origen del residuo entregado.
- La planta de pirólisis registra entradas, salidas y factor de conversión de cada periodo.
- Cada venta de aceite certificado lleva una declaración de sostenibilidad con el tipo de material, el método de balance de masas y las transferencias entre plantas, si las hay.
- Cracker, fabricante de polímero y transformador repiten el proceso.
- Un organismo de certificación independiente audita cada eslabón.
Un matiz importante: un certificado voluntario no equivale por sí solo a cumplir la Decisión 2026/1425, que exige su propia verificación con su propia regla de atribución.
Críticas de greenwashing y cómo se responden
Rethink Plastic Alliance y Zero Waste Europe han criticado la decisión: la flexibilidad en la atribución permitiría declarar más reciclado del que cambia la realidad física, la pirólisis rinde poco con el PET y buena parte de la salida acaba como combustible.
Tienen base cuando las reglas son laxas. La respuesta es un balance de masas estricto y transparente:
- Excluir siempre el combustible, incluido el gas quemado en la propia planta.
- Prohibir saldos negativos y limitar los periodos.
- Exigir verificación por tercero acreditado.
- Comunicar que el contenido es atribuido por balance de masas, no medido en el producto.
En poliolefinas para contacto con alimentos, el reciclado mecánico de calidad suficiente es escaso. Un contenido reciclado atribuido con reglas estrictas es la vía realista para que ese plástico vuelva a la cadena.
Qué significa para quien entrega plástico a una planta de pirólisis
El balance de masas empieza en la puerta del gestor. Sin un origen documentado, todo lo que viene después pierde valor. Para un vertedero o gran gestor, o para una industria con residuo cautivo, conviene revisar:
- Posconsumo o preconsumo. Para los objetivos legales solo cuenta el posconsumo.
- Documentación por entrega: procedencia, tipo y cantidad.
- Destino del aceite. Solo la parte que vuelve a material genera contenido reciclado.
- Reparto del valor. El contrato debe dejar claro quién captura el atributo reciclado.
La situación en el mercado español la repasamos en reciclaje químico en España.
Cómo lo resuelve Nantek
Nantek opera desde 2022 una planta industrial en el Puerto de Bilbao, donde ha validado su pirólisis térmica sin catalizadores, con agentes reactivos propios, con plásticos de distintas procedencias y sin separación previa por tipos. Muestra en su web certificaciones ISCC, ISCC PLUS y CGN, y tiene registro ECHA.
Dentro de su modelo integral gestiona las certificaciones de créditos ambientales, cede al cliente parte del beneficio neto y garantiza la compra del 100 % del producto con contratos a largo plazo. Así, la trazabilidad del residuo y la salida del aceite de pirólisis se diseñan juntas desde el principio.
Preguntas frecuentes sobre el balance de masas
¿El balance de masas significa que el producto contiene plástico reciclado?
No necesariamente. Garantiza que el reciclado declarado no supera el que entró en el sistema, pero no mide cada pieza.
¿Qué diferencia hay entre balance de masas y book and claim?
En el balance de masas el residuo entra físicamente en el proceso. En el book and claim no hay conexión física y no sirve para acreditar contenido reciclado.
¿Qué es la exclusión del uso como combustible?
La regla que descuenta del contenido reciclado lo que acaba como combustible o pérdida. Es la que aplica la Decisión (UE) 2026/1425 a las botellas de PET.
¿Cuenta el gas de pirólisis que se quema en la propia planta?
No, a efectos de la Decisión 2026/1425, que considera combustible también lo que se consume para dar energía al propio proceso.
¿Ya hay reglas de balance de masas para el PPWR?
Todavía no. El acto de ejecución está en preparación y la Comisión prevé adoptarlo en el cuarto trimestre de 2026.
Si gestionas residuo plástico y quieres saber qué contenido reciclado podría generar y cómo documentarlo desde el origen, habla con el equipo de Nantek.
