ISCC PLUS es un esquema de certificación voluntario e internacional que acredita el origen y la trazabilidad de materiales circulares, como el aceite obtenido por pirólisis de residuos plásticos. Con un certificado en vigor, ese output puede venderse como materia prima circular certificada mediante balance de masas, lo que abre mercados exigentes y permite capturar una prima frente al equivalente fósil. El resto del valor ambiental depende del destino final del producto, y no todos los «créditos» que se anuncian en el mercado aplican a la pirólisis de plásticos.
Qué es ISCC PLUS y por qué importa en la pirólisis
ISCC (International Sustainability and Carbon Certification) gestiona varios esquemas. ISCC PLUS es el voluntario: verifica características de sostenibilidad de materias primas alternativas más allá de lo que exige la ley. Se usa en plásticos y envases, químicos, textiles, alimentación y también en combustibles.
El esquema distingue varios tipos de material. Para la pirólisis de plásticos el relevante es el material circular: el que procede del reciclaje mecánico o químico de residuos de origen fósil, como los plásticos mezclados o los neumáticos fuera de uso. Junto a él existen los materiales bio-circulares (residuos de origen biológico), los bio (biomasa cultivada) y los derivados de energía renovable.
En la práctica, la certificación responde a la pregunta que hace cualquier comprador industrial: ¿cómo demuestro que este aceite viene realmente de residuo plástico y no de crudo? Sin esa prueba, el aceite de pirólisis compite solo por precio con un hidrocarburo convencional. Con ella, se convierte en una materia prima con atributo circular verificable. El proceso físico se explica en detalle en qué es la pirólisis de residuos plásticos.
Cómo funciona el balance de masas
Cuando el aceite de pirólisis entra en una refinería o en un cracker petroquímico, se mezcla con corrientes fósiles. A partir de ahí es imposible distinguir qué molécula viene del residuo y cuál del petróleo. El balance de masas resuelve ese problema con contabilidad auditada, no con separación física.
La lógica es parecida a la de la electricidad renovable: lo que entra como circular en el sistema se puede asignar, en la misma cantidad, a productos de salida vendidos como circulares, aunque no sean físicamente las mismas moléculas. Para que eso sea creíble, ISCC exige:
- Registrar todas las entradas y salidas de material, sostenible y no sostenible, en periodos de balance definidos.
- No vender como circular más cantidad de la que ha entrado como circular, aplicando los factores de conversión del proceso.
- Emitir una declaración de sostenibilidad por cada entrega de material ISCC PLUS.
- Tener certificado en cada eslabón que manipula el material, desde el punto de origen del residuo hasta la marca final.
ISCC PLUS admite tres opciones de cadena de custodia: segregación física, mezcla controlada y balance de masas. En reciclaje químico el balance de masas es la más habitual, porque la integración en instalaciones existentes es justo lo que permite escalar.
Pasos para certificar una planta de pirólisis con ISCC PLUS
El proceso está estandarizado y lo ejecuta un organismo de certificación independiente reconocido por ISCC. A grandes rasgos:
- Registro. La empresa se da de alta como usuario del sistema en la plataforma de ISCC y registra su unidad operativa.
- Elección del organismo de certificación. Se solicita oferta, se firma contrato y se acuerda el alcance: qué sitios, qué entradas y qué productos.
- Preparación documental. Procedimientos de trazabilidad, registro de proveedores de residuo con sus autodeclaraciones, sistema de balance de masas, factores de conversión y gestión de declaraciones de sostenibilidad.
- Auditoría. Revisión documental y visita al sitio. Si aparecen no conformidades, hay que presentar acciones correctivas en plazo.
- Emisión del certificado. Tras la revisión técnica, el certificado se publica y la planta ya puede emitir declaraciones de sostenibilidad.
- Renovación anual. Los certificados ISCC PLUS se emiten por sitio y tienen una validez de 12 meses, así que la auditoría se repite cada año.
Un detalle práctico: las autodeclaraciones de los puntos de recogida pueden cubrir una entrega o, como máximo, un año, y deben conservarse para posibles controles. Por eso conviene diseñar la trazabilidad del residuo desde la fase de ingeniería, no después.
Qué valor ambiental puede monetizarse realmente
Bajo la etiqueta «créditos ambientales» se mezclan instrumentos muy distintos. No todos aplican a la pirólisis de plásticos, y el factor decisivo es a qué se destina el aceite: a materia prima química o a combustible.
Si el aceite va a materia prima química o plástico nuevo
Es el escenario donde ISCC PLUS aporta más. El producto certificado circular se vende con prima a petroquímicas y transformadores que necesitan contenido circular para sus clientes y su reporting.
Además, el Reglamento (UE) 2025/40 de envases (PPWR) fija contenidos mínimos de plástico reciclado posconsumo desde 2030; por ejemplo, un 30 % en envases sensibles de PET y un 10 % en envases sensibles de otros plásticos. El reglamento permite contabilizar el reciclado químico mediante balance de masas, con reglas de cálculo que debe concretar un acto de ejecución de la Comisión. Las salidas usadas como combustible quedan fuera de esa atribución.
En España, el impuesto especial sobre envases de plástico no reutilizables grava a 0,45 €/kg el plástico no reciclado. La Dirección General de Tributos confirmó en su consulta vinculante V0931-25 (mayo de 2025) que el plástico reciclado químicamente no forma parte de la base imponible si se acredita su contenido reciclado. Ese ahorro fiscal es del comprador, pero aumenta su disposición a pagar por material certificado.
Si el aceite va a combustible
Aquí la herramienta de referencia no es ISCC PLUS sino ISCC EU, el esquema que verifica el cumplimiento de la Directiva de Energías Renovables. Los combustibles obtenidos de residuos fósiles no reciclables se denominan combustibles de carbono reciclado. La directiva permite a los Estados miembros tenerlos en cuenta en sus objetivos de renovables en el transporte, y el Reglamento Delegado (UE) 2023/1185 exige que reduzcan al menos un 70 % las emisiones de gases de efecto invernadero. Su valor depende, por tanto, de cómo lo haya transpuesto cada país y de que el proyecto supere ese umbral.
Lo que conviene descartar
- Créditos de plástico voluntarios. La metodología de reciclaje de Verra admite reciclaje químico, pero excluye expresamente los proyectos cuyo producto se usa como combustible o para recuperación energética.
- Venta de «créditos de carbono» por evitar vertido. No debe contarse con este ingreso en un plan de negocio sin una metodología concreta y un registro que la respalde.
| Destino del output | Esquema aplicable | De dónde sale el valor |
|---|---|---|
| Materia prima química o polímero | ISCC PLUS (balance de masas) | Prima por material circular, contenido reciclado PPWR, ahorro del impuesto al plástico del comprador |
| Combustible de transporte | ISCC EU (marco RED) | Combustible de carbono reciclado, si el Estado lo computa y se cumple el 70 % de ahorro |
| Cualquier destino | Trazabilidad certificada | Reporting ESG verificable y acceso a compradores que exigen certificado |
Los otros productos de la pirólisis, gas y char, tienen sus propios usos y lógica de valor; los repasamos en aceite, gas y char: qué genera la pirólisis.
Cómo se convierte la certificación en ingresos
La certificación no genera dinero por sí sola. Lo hace cuando está integrada en la cadena comercial. Los pasos que marcan la diferencia son:
- Diseñar la trazabilidad con el residuo de entrada. Saber de qué gestor viene cada lote y con qué documentación.
- Cerrar el comprador antes de producir. Un contrato de compra a largo plazo que reconozca el atributo certificado da precio estable y facilita la financiación, como se detalla en cómo se financia una planta de pirólisis.
- Elegir el esquema por destino. No certificar «por si acaso», sino según dónde acabará el producto.
- Usar el dato en reporting. Las toneladas desviadas de vertedero y convertidas en materia prima trazada son una métrica sólida para informes de sostenibilidad y para cumplir el horizonte de vertido cero en 2035.
Cómo lo resuelve Nantek
Nantek incluye la gestión de certificaciones de créditos ambientales dentro de su modelo integral, junto con el EPC llave en mano, la financiación estructurada, la operación y mantenimiento y el offtake. El valor monetizable se reparte: Nantek cede al cliente parte del beneficio neto que generan esas certificaciones.
- Certificaciones mostradas: ISCC, ISCC PLUS y CGN, además de registro ECHA.
- Tecnología validada desde 2022 en su planta industrial del Puerto de Bilbao, con plásticos de distintas procedencias.
- Pirólisis térmica sin catalizadores, con agentes reactivos propios, que admite plástico mezclado sin separación previa por tipos.
- Compra garantizada del 100 % del producto con contratos a largo plazo, lo que da salida al material certificado.
Para el cliente, esto significa no tener que montar un departamento de certificación ni buscar compradores: la trazabilidad y la venta forman parte del mismo contrato. Es la diferencia práctica entre el reciclaje químico como concepto y como negocio recurrente.
Para entender cómo se atribuye el contenido reciclado y qué ha fijado la UE, lee balance de masas en el reciclaje químico.
Preguntas frecuentes sobre ISCC PLUS y créditos ambientales
¿ISCC PLUS es obligatorio?
No. Es un esquema voluntario. Pero muchos compradores de materia prima circular lo exigen, así que en la práctica condiciona el acceso a esos mercados.
¿Cuánto dura un certificado ISCC PLUS?
Doce meses. Se emite por sitio y hay que superar una auditoría anual para renovarlo.
¿El balance de masas significa que el producto contiene moléculas recicladas?
No necesariamente. Es un método contable auditado: garantiza que la cantidad vendida como circular no supera la cantidad de residuo circular que entró en el sistema.
¿Qué diferencia hay entre ISCC PLUS e ISCC EU?
ISCC PLUS es voluntario y se usa sobre todo para materiales y químicos. ISCC EU verifica el cumplimiento de la Directiva de Energías Renovables y es el que aplica a combustibles en ese marco regulatorio.
¿Puedo vender créditos de plástico si el aceite se usa como combustible?
Con la metodología de Verra, no: excluye los proyectos cuyo producto se destina a combustible o recuperación energética.
¿El plástico reciclado químicamente paga el impuesto al plástico en España?
No, si se acredita el contenido reciclado. Así lo confirmó la consulta vinculante V0931-25 de la Dirección General de Tributos.
Si quieres saber qué valor ambiental puede capturar tu residuo y con qué esquema certificarlo, escríbenos y estudiamos tu caso.
