La pirólisis y la incineración tratan el residuo con calor, pero no son lo mismo. La incineración quema el plástico con oxígeno y, como mucho, recupera parte de su energía; la pirólisis lo descompone sin oxígeno y obtiene aceite, gas y char que vuelven a la economía como materia prima o producto energético. Esa diferencia cambia su posición en la jerarquía de residuos, su fiscalidad y su modelo de negocio.
Dos procesos térmicos con lógicas opuestas
Desde fuera pueden parecer parecidos: en ambos casos entra residuo y se aplica calor. La diferencia está en la química y en el objetivo.
Incineración: combustión con oxígeno
La incineración quema el residuo en presencia de exceso de oxígeno. La materia orgánica se oxida y se convierte en gases de combustión, sobre todo CO2 y vapor de agua, y deja escorias y cenizas. La normativa europea de emisiones industriales exige que los gases alcancen al menos 850 °C durante un mínimo de dos segundos para garantizar una combustión completa.
Su objetivo principal es reducir el volumen del residuo y eliminarlo de forma controlada. Muchas plantas recuperan el calor para producir electricidad o vapor, pero el material desaparece: el plástico no vuelve a existir como recurso.
Pirólisis: descomposición sin oxígeno
La pirólisis de residuos plásticos calienta el material en una atmósfera sin oxígeno. Al no haber combustión, las cadenas largas de los polímeros se rompen en moléculas más cortas. El carbono no se libera como CO2 en la chimenea, sino que queda contenido en los productos.
El resultado son tres salidas aprovechables: aceite de pirólisis, gas y un sólido carbonoso o char. Puedes ver su uso en detalle en qué productos genera la pirólisis y para qué sirven.
Tabla comparativa: pirólisis frente a incineración
| Criterio | Incineración | Pirólisis |
|---|---|---|
| Oxígeno | Con exceso de oxígeno | Sin oxígeno |
| Reacción | Combustión (oxidación) | Descomposición térmica (craqueo) |
| Producto principal | Calor, gases de combustión, escorias y cenizas | Aceite, gas y char |
| Destino del carbono | Se emite como CO2 | Queda en los productos |
| Posición en la jerarquía | Valorización energética o eliminación | Reciclado si el producto vuelve a ser materia prima; valorización si se usa como combustible |
| Escala típica | Grandes plantas centralizadas | Plantas modulares, posibles junto al punto de generación |
| Ingresos | Canon de entrada y venta de energía | Canon de entrada, venta de productos y créditos ambientales |
| Impuesto estatal sobre el residuo | Sujeta al impuesto sobre incineración | No grava la pirólisis cuyo producto se destina a materia prima |
La jerarquía de residuos: dónde encaja cada uno
La Directiva Marco de Residuos, la Directiva 2008/98/CE, establece en su artículo 4 un orden de prioridad que los Estados deben aplicar en su política de residuos:
- Prevención.
- Preparación para la reutilización.
- Reciclado.
- Otro tipo de valorización, por ejemplo la valorización energética.
- Eliminación.
España traslada este esquema en la Ley 7/2022, de residuos y suelos contaminados para una economía circular. La clave está en la definición de reciclado: toda operación de valorización que transforma los residuos de nuevo en productos, materiales o sustancias, pero que excluye la valorización energética y la transformación en materiales que se vayan a usar como combustibles.
La incineración, en el cuarto o quinto escalón
La incineración solo se considera valorización energética, la operación R1, si la planta alcanza una eficiencia energética mínima: 0,60 para instalaciones autorizadas antes de 2009 y 0,65 para las autorizadas después. Si no la alcanza, la incineración es una operación de eliminación, el último escalón.
La pirólisis puede subir al tercer escalón
La pirólisis no ocupa un único escalón. La parte del producto que vuelve a la industria química como materia prima para fabricar nuevos materiales cuenta como reciclado. La que se destina a combustible se considera valorización. Por eso es tan importante el destino del aceite y su trazabilidad, y por eso la pirólisis es una de las vías del reciclaje químico de plásticos.
Emisiones e impacto ambiental
En la incineración, el carbono del plástico, que procede mayoritariamente del petróleo, se libera a la atmósfera como CO2 fósil en el momento de la combustión. Además, los gases deben depurarse para controlar contaminantes, y las cenizas volantes requieren gestión específica.
En la pirólisis, la ausencia de oxígeno evita la combustión del residuo dentro del reactor. El carbono permanece en el aceite, el gas y el char. Si ese aceite sustituye a materia prima fósil en la fabricación de plástico nuevo, se evita extraer recursos vírgenes. Si se usa como combustible, el carbono acabará emitiéndose en su uso final, aunque desplazando a un combustible fósil convencional.
El balance ambiental real depende, por tanto, del destino de los productos. Ese matiz es el mismo que aplica la normativa europea al decidir qué cuenta como reciclado.
Encaje regulatorio y fiscal en España
La Ley 7/2022 creó un impuesto especial sobre el depósito de residuos en vertederos, la incineración y la coincineración, en vigor desde el 1 de enero de 2023. Los tipos estatales publicados por la Agencia Tributaria para residuos municipales son:
- Vertedero de residuos no peligrosos: 40 €/t para residuos municipales y 30 €/t para rechazos de residuos municipales.
- Incineración con eficiencia R1: 15 €/t para residuos municipales y 10 €/t para rechazos.
- Incineración como eliminación (D10): 20 €/t para residuos municipales y 15 €/t para rechazos.
Las comunidades autónomas pueden incrementar estos tipos en su territorio. Cuando el aceite de pirólisis se destina a fabricar nuevos materiales y no se quema, el proceso no es depósito en vertedero ni incineración, que son los hechos que grava este impuesto. Si los productos de la pirólisis se usaran como combustible, la instalación sí podría tratarse como incineración, por eso el destino del aceite es determinante.
A esto se suma la presión sobre el vertido. La Directiva (UE) 2018/850, transpuesta por el Real Decreto 646/2020, limita los residuos municipales depositados en vertedero al 10 % de los generados en 2035. Analizamos el calendario en vertido cero en 2035: qué exige la UE.
Por último, el Reglamento (UE) 2025/40 de envases fija objetivos mínimos de contenido reciclado en envases de plástico para 2030 y 2040. La incineración no aporta nada a esos objetivos. La pirólisis, con balance de masas certificado, sí puede hacerlo.
La economía de cada modelo
Una incineradora es una infraestructura de gran tamaño, normalmente centralizada, que necesita un flujo de residuo alto y estable durante décadas para amortizarse. Sus ingresos proceden del canon que paga quien entrega el residuo y de la venta de energía. Una vez construida, tiende a necesitar residuo para funcionar, lo que puede chocar con los objetivos de reducción y reciclado.
La pirólisis permite plantas modulares de menor escala, situadas cerca del origen del residuo. Su cuenta de resultados combina varias fuentes:
- El ahorro o el canon por gestionar un residuo que, de otro modo, iría a vertedero o a incineración con impuesto.
- La venta del aceite, el gas y el char.
- Los créditos ambientales asociados al material certificado, por ejemplo mediante ISCC PLUS.
El riesgo clave en pirólisis es asegurar la venta del producto a largo plazo. Por eso los modelos con compra garantizada y financiación estructurada reducen la incertidumbre para el promotor.
Cómo lo resuelve Nantek
Nantek aplica pirólisis térmica sin catalizadores, con agentes reactivos de desarrollo propio, y admite plástico mezclado sin separación previa por tipos. Ha validado su tecnología desde 2022 en su planta industrial del Puerto de Bilbao con plásticos de distintas procedencias.
Su gama de plantas modulares va de 1.500 a 16.000 toneladas al año. El modelo de Nantek cubre todo el ciclo: EPC llave en mano con alcance y precio cerrados, financiación estructurada de hasta el 70 %, O&M con control remoto y software propio, compra garantizada del 100 % del producto con contratos a largo plazo y gestión de certificaciones de créditos ambientales, con cesión de parte del beneficio neto al cliente. En su web muestra las certificaciones ISCC, ISCC PLUS y CGN, y cuenta con registro ECHA.
En Córdoba, Nantek firmó en 2025 un acuerdo con Sadeco y el Ayuntamiento para una primera fase de 16.000 t/año, con 22 M€ de inversión, y una ampliación prevista hasta 54.000 t/año y 65 M€ en total.
Preguntas frecuentes sobre pirólisis e incineración
¿La pirólisis es una forma de incineración?
No. La incineración quema el residuo con oxígeno. La pirólisis lo descompone sin oxígeno y no hay combustión del residuo en el reactor.
¿Qué está más arriba en la jerarquía de residuos?
El reciclado está por encima de la valorización energética. La pirólisis cuenta como reciclado cuando su producto vuelve a ser materia prima; la incineración, como mucho, es valorización energética.
¿La incineración paga impuesto en España?
Sí. Desde 2023 la Ley 7/2022 grava la incineración de residuos con tipos estatales de entre 10 y 20 €/t para residuos municipales y sus rechazos, ampliables por las comunidades autónomas.
¿La pirólisis emite CO2?
El proceso consume energía, pero el carbono del plástico queda en los productos en lugar de emitirse en una chimenea. Las emisiones finales dependen de si el aceite se usa como materia prima o como combustible.
¿Qué plástico se puede tratar por pirólisis?
Depende de la tecnología. En el caso de Nantek, plástico mezclado sin separación previa por tipos, incluido el rechazo que el reciclaje mecánico no aprovecha.
Si hoy pagas por incinerar o verter rechazo plástico, podemos calcular qué cambia al valorizarlo por pirólisis. Cuéntanos tu caso y estudiamos la viabilidad.
