La Unión Europea no prohíbe todo vertido en 2035, pero lo limita mucho: como máximo el 10 % de los residuos municipales generados podrá ir a vertedero, y desde 2030 los Estados deben esforzarse para que no se admitan residuos aptos para reciclado u otra valorización. En España, la Ley 7/2022 y su impuesto sobre el depósito en vertedero ya encarecen cada tonelada enterrada. Prepararse significa reducir el rechazo que va a celda y darle una salida con valor antes de que el coste obligue a hacerlo con prisas.
Qué exige exactamente la UE: la Directiva (UE) 2018/850
La Directiva (UE) 2018/850 modificó la Directiva 1999/31/CE, la norma europea de vertederos, dentro del paquete de economía circular de 2018.
El límite del 10 % en 2035
Los Estados miembros deben adoptar las medidas necesarias para que, en 2035, la cantidad de residuos municipales depositados en vertedero sea del 10 % o menos del total generado, medido en peso. Es un objetivo de resultado, no una recomendación.
La restricción a partir de 2030
Desde 2030, los Estados deben esforzarse por garantizar que no se admitan en vertedero los residuos aptos para el reciclado u otro tipo de valorización, en particular los residuos municipales. La única salvedad es que el vertido ofrezca el mejor resultado medioambiental. La propia directiva pide que estas medidas se incluyan en los planes de gestión de residuos.
Otras reglas que conviene conocer
- Residuos recogidos por separado: los que se recogen de forma separada para reutilización o reciclado no deben acabar en vertedero.
- Prórroga limitada: un Estado que en 2013 depositó en vertedero más del 60 % de sus residuos municipales puede aplazar el plazo hasta cinco años. A cambio debe notificarlo con 24 meses de antelación, presentar un plan de ejecución y llegar al menos al 25 % en 2035.
- Cómo se cuenta: el rechazo de las plantas de clasificación o de tratamiento mecánico-biológico que acaba en vertedero computa como vertido municipal. No basta con pasar el residuo por una planta si el resultado termina en la misma celda.
- Transposición: los Estados tenían hasta el 5 de julio de 2020 para incorporarla a su derecho interno.
Cómo se traslada a España: RD 646/2020 y Ley 7/2022
España ha incorporado estas obligaciones en dos normas principales. Juntas definen un calendario intermedio y un instrumento económico que ya está en vigor.
Real Decreto 646/2020: el calendario de vertido
El Real Decreto 646/2020, que regula la eliminación de residuos en vertedero, fija tres hitos para los residuos municipales depositados en vertedero sobre el total generado:
| Fecha | Máximo de residuos municipales a vertedero | Norma |
|---|---|---|
| 1 de enero de 2025 | 40 % | RD 646/2020, art. 8 |
| 1 de enero de 2030 | 20 % | RD 646/2020, art. 8 |
| 1 de enero de 2035 | 10 % | RD 646/2020, art. 8 (Directiva 2018/850) |
La directiva solo marca el punto final de 2035; el real decreto obliga a recorrer el camino por etapas.
Ley 7/2022: reciclado y prohibiciones
La Ley 7/2022, de residuos y suelos contaminados para una economía circular, añade objetivos de preparación para la reutilización y reciclado de residuos municipales del 55 % en 2025, 60 % en 2030 y 65 % en 2035. También prohíbe incinerar o llevar a vertedero los residuos recogidos por separado para su reutilización o reciclado, y exige que lo que se deposita haya recibido un tratamiento previo.
El impuesto sobre el depósito de residuos en vertederos
Desde el 1 de enero de 2023 se aplica el impuesto especial sobre el depósito de residuos en vertederos, la incineración y la coincineración. Grava la entrega de residuos para su eliminación o valorización energética. Algunos tipos estatales relevantes, según la Agencia Tributaria:
- Residuos municipales en vertedero de no peligrosos: 40 euros por tonelada.
- Rechazo de residuos municipales en vertedero de no peligrosos: 30 euros por tonelada.
- Incineración de residuos municipales: entre 10 y 20 euros por tonelada según el tipo de operación y de residuo.
Las comunidades autónomas pueden incrementar estos tipos para los residuos tratados en su territorio. Cataluña es el caso más claro: su tipo para residuos municipales sin tratamiento previo enviados a vertedero o incineración pasó a 75 euros por tonelada en 2026 y subirá 5 euros cada año hasta llegar a 100 en 2031. En el País Vasco y Navarra el impuesto se rige por sus regímenes forales. El detalle de estos costes por tonelada lo desarrollamos en el coste real del vertido por tonelada hasta 2030.
Dónde está España frente al objetivo
El punto de partida es exigente. En el informe de alerta temprana publicado por la Comisión Europea en junio de 2023, con datos de 2020, España depositaba en vertedero el 52 % de sus residuos municipales, más del doble de la media de la UE. Su tasa de reciclado de residuos municipales era del 36,4 %.
La Comisión situó a España entre los Estados en riesgo de no cumplir el objetivo de reciclado de 2025 y le recomendó aplicar plenamente las restricciones al vertido. Pasar de la mitad a una décima parte exige capacidad de tratamiento nueva, no solo mejor recogida.
Qué cambia para vertederos, gestores e industria
Para todos, el residuo enterrado pasa a ser un coste creciente y un riesgo.
Vertederos y grandes gestores
- Menos toneladas admisibles a medio plazo, con más presión sobre la fracción de rechazo.
- Impuesto por tonelada que se suma a la tarifa de entrada, con margen de subida autonómica.
- Celdas que se agotan sin alternativa clara para el residuo que llegue después.
Para estos operadores, el reto es convertir un pasivo en una línea de negocio. Lo tratamos en pirólisis para vertederos y grandes gestores.
Industria con residuo cautivo
Las empresas que generan grandes volúmenes de plástico no reciclable pagan la gestión externa y el impuesto que se repercute. Además, sus clientes piden cada vez más trazabilidad y datos de circularidad. Tratar el residuo en origen cambia la ecuación; lo explicamos en pirólisis para industria con residuo cautivo.
Administraciones y concesionarios
Ayuntamientos, consorcios y concesionarios responden ante los objetivos de vertido. Necesitan soluciones con riesgo técnico acotado que encajen en contratos largos.
Cómo prepararse: una hoja de ruta en cinco pasos
- Medir el rechazo real. Cuantificar las toneladas anuales que hoy van a celda, su composición y su variabilidad. Sin este dato no se puede dimensionar ninguna solución.
- Calcular el coste completo por tonelada. Sumar tarifa de entrada, impuesto estatal o autonómico, transporte y consumo de vida útil de la celda. Proyectarlo a 2030 con los incrementos ya aprobados.
- Separar lo reciclable de lo que no lo es. El reciclaje mecánico debe ser la primera opción. El problema está en el plástico mezclado, sucio o multicapa que el reciclaje mecánico rechaza.
- Elegir una vía de valorización para ese rechazo. El reciclaje químico complementa al mecánico y permite tratar fracciones que hoy no tienen salida. Ojo: la incineración también tributa.
- Asegurar financiación y salida del producto. Una planta solo resuelve el problema si es financiable y si su producción tiene comprador. Ese es el punto donde fallan muchos proyectos.
El papel de la pirólisis en la estrategia de vertido cero
La pirólisis de residuos plásticos descompone el plástico por calor en ausencia de oxígeno y lo convierte en aceite de pirólisis, gas y char, productos con uso industrial. Actúa sobre la fracción plástica del rechazo, la que ocupa volumen en celda y no tiene mercado en el reciclaje mecánico. Cada tonelada desviada deja de pagar impuesto y de consumir capacidad.
Cómo lo resuelve Nantek
Nantek opera una planta industrial en el Puerto de Bilbao desde 2022, donde ha validado su tecnología con plásticos de distintas procedencias. Su proceso es de pirólisis térmica sin catalizadores, con agentes reactivos de desarrollo propio, y admite plástico mezclado sin separación previa por tipos.
- Plantas modulares de 1.500 a 16.000 toneladas al año, dimensionables según el volumen de rechazo.
- EPC llave en mano con alcance y precio cerrados.
- Financiación estructurada de hasta el 70 % del proyecto.
- O&M con control remoto y software propio.
- Offtake: compra garantizada del 100 % del producto con contratos a largo plazo.
- Créditos ambientales: gestión de certificaciones con cesión de parte del beneficio neto al cliente. La web de Nantek muestra certificaciones ISCC, ISCC PLUS y CGN, y registro ECHA.
Un ejemplo es Córdoba: en 2025 Nantek firmó un acuerdo con Sadeco y el Ayuntamiento para una primera fase de 16.000 toneladas al año (22 M€), con ampliación prevista hasta 54.000 toneladas al año y una inversión total de 65 M€.
Más contexto normativo: el PPWR y los objetivos de contenido reciclado en envases para 2030 y la situación del reciclaje químico en España.
Preguntas frecuentes sobre el vertido cero en 2035
¿Prohíbe la UE todo vertido en 2035?
No. La Directiva (UE) 2018/850 limita al 10 % el peso de los residuos municipales que pueden ir a vertedero en 2035. El vertido seguirá existiendo, pero como opción residual.
¿Qué pasa en 2030?
La directiva pide a los Estados que se esfuercen para que no se admitan en vertedero residuos aptos para reciclado u otra valorización. En España, el RD 646/2020 fija además un máximo del 20 % de residuos municipales a vertedero en 2030.
¿Cuánto cuesta hoy el impuesto de vertedero en España?
El tipo estatal es de 40 euros por tonelada para residuos municipales y 30 euros para su rechazo en vertederos de no peligrosos. Las comunidades autónomas pueden subirlo; Cataluña aplica 75 euros por tonelada en 2026 a los residuos municipales sin tratamiento previo.
¿El rechazo de una planta de clasificación cuenta como vertido?
Sí. Según las reglas de cálculo de la directiva, el rechazo de clasificación o de tratamiento mecánico-biológico que termina en vertedero computa como vertido de residuos municipales.
¿Cumple España el objetivo?
Con datos de 2020, España llevaba a vertedero el 52 % de sus residuos municipales, según la Comisión Europea. La distancia con el 10 % de 2035 es grande y obliga a crear capacidad de valorización.
Si gestionas un vertedero, una concesión o un volumen relevante de residuo plástico, el momento de dimensionar la alternativa es ahora, no en 2034. Cuéntanos tu caso y analizamos contigo cuántas toneladas puedes desviar de celda y con qué modelo.
